Ser locutor profesional online: bases y consejos prácticos

Ser locutor profesional online es una manera maravillosa de ganarse la vida: trabajas desde casa, tienes un mercado mundial de clientes que puedes fidelizar, el trabajo es artístico e interesante… ¿quién no querría algo así?

Pero, como todo en la vida, lo bueno no es tan fácil de conseguir. Si queremos que el negocio sea sólido y funcione hace falta cumplir unos requisitos antes de empezar. E incluso cuando ya estamos situados, hay que tener cuidado de no perder lo ganado regando todos los días nuestra plantita para que crezca.

-Lo primero: ¿qué significa ser locutor?

Parece de perogrullo, pero es algo que cada vez se obvia. Ser locutor profesional online, incluso locutor profesional sin “online”, no consiste simplemente en leer lo que pone en un papel. Cualquier persona que sepa leer podría dedicarse a esto entonces.

Como los médicos, los músicos o los constructores, el locutor tiene que haber aprendido un oficio. Un oficio que es artístico, y que requiere cierta precisión. El manejo de la voz implica, por ejemplo:

  • Tener una pronunciación impecable.
  • Saber emitir la voz de manera que el sonido sea rico en armónicos.
  • Controlar las curvas de entonación, para que sean lógicas de acuerdo al contenido.
  • Conocer los recursos expresivos para dar alegría, tristeza, emoción…

Cada uno de estos puntos requiere un tiempo de especialización. Y si no se controlan, puede que alguien nos pague por hablar delante de un micrófono. Pero a largo plazo no lograremos progresar.

-El mundo online

Trabajar a distancia por Internet es muy cómodo. Pero te obliga a tener una serie de competencias que se añaden a las de locutor. Sólo con ellas podrás llegar a ser locutor online profesional con éxito.

Para empezar, hace falta dominar las redes sociales y el marketing online, basado en contenidos. Necesitamos tener visibilidad frecuente en redes, ofrecer algo interesante cada cierto tiempo que capte la atención de nuestros contactos y sirva de carta de presentación. Somos buenos profesionales y tenemos cosas interesantes que contar de nuestra especialidad.

Pero además, trabajar online supone que el locutor pierde una de sus principales ayudas. Cuando grabas, normalmente no está el cliente contigo, indicándote lo que quiere. Es necesario ser muy perceptivo para entender lo que pide cada texto, y aún así muchas veces no acertaremos a la primera. La comunicación vía e-mail con el cliente es fundamental. Algunas veces, el cliente puede estar en línea, eso es mucho mejor, es casi como tenerlo grabando contigo. Pero eso nos lleva a una nueva exigencia.

-El equipo técnico del locutor profesional online

El locutor profesional online depende de un equipo técnico básico. Podemos mencionar los siguientes componentes imprescindibles:

  • Un ordenador, con un microprocesador aceptable y unos cuantos gigas de memoria ram.
  • Una conexión a Internet. La fibra óptica facilita mucho las conexiones para trabajo con el cliente en línea.
  • Una tarjeta de sonido. Marcas de calidad como Focusrite o PreSonus garantizan un buen sonido final.
  • Un micrófono, preferiblemente de condensador.
  • Una cabina de grabación (marcas como Demvox y Studio Bricks son muy recomendables).
  • Pie de micro.
  • Atril para poner los guiones.

Para ser locutor profesional online, es necesario tener un home studio en el que no falte ninguno de esos componentes. A veces encontraremos a alguien que se apaña sin uno de ellos: a lo mejor en vez de cabina tiene una pantalla que absorbe los rebotes del sonido, o en vez de micrófono de condensador tiene uno dinámico, más barato. Pero antes o después, esos recortes se pondrán de manifiesto: un cliente no quedará del todo satisfecho y habremos fracasado.

Así pues: formación en locución, formación en el mundo online y los recursos tecnológicos son los tres requisitos para llegar a ser locutor profesional online.

Locutar es un trabajo complejo, más si se hace a solas en el home studio. A continuación ofrecemos algunos consejos prácticos para los profesionales que graban en casa. Son apreciaciones subjetivas basadas en mi experiencia. Pero creo que merecen la pena de ser tenidas en cuenta.

-Mejor locutar de pie
Locutar en el estudio
Frank Sinatra grabando de pie en un estudio.

En cualquier estudio profesional, los locutores y cantantes graban su trabajo vocal de pie. Desde luego, puede resultar cansado trabajar muchas horas así. Por eso, muchos locutores que trabajan solos desde casa meten una silla en su cabina de grabación. Nuestro consejo es no hacerlo.

La razón más fundamental es la que tiene que ver con la postura del cuerpo. Sentados, limitamos el movimiento del diafragma. Y el libre movimiento de este músculo es fundamental para controlar bien nuestra respiración.

Otra razón importante es que sentados es mucho más fácil que provoquemos algún ruido de fondo. Las sillas, presionadas por el peso de nuestro cuerpo, en algún momento emiten algún chasquido que puede arruinar una frase. Algo parecido pasa si nos apoyamos en una mesa. En cambio, de pie, la grabación sonará generalmente más limpia.

-Mejor locutar sin auriculares

Muchos profesionales al locutar solos en su casa necesitan los auriculares para sentirse cómodos. Sin embargo, creo que, para el locutor profesional online, normalmente es preferible grabar sin ellos. Necesitamos tener una buena referencia de cómo suena nuestra voz. Y si nos tapamos los oídos con unos auriculares estaremos en una situación de escucha extraña e inusual en la que no podremos medir bien la emisión. Además escucharemos a la vez nuestra voz resonando en nuestra cabeza y la reproducción electrónica por los cascos. Esa mezcla es confusa y poco útil para el trabajo.

Locutar con auriculares
Auricualres de estudio, un arma de doble filo

El uso de los cascos tiene más sentido en un estudio, donde desde el control el director, técnico o realizador necesita hablarnos a veces. Entonces, llevamos auriculares para poder escucharle. También nos sirven si tenemos que tener en cuenta una voz de referencia con la que tenemos que sincronizar nuestra locución. En estos dos casos, sin embargo, es recomendable dejar un oído fuera de los auriculares. De esa manera, uno de los dos estará tapado y nos permitirá oír las instrucciones que nos den desde la pecera o el sonido de referencia, a la vez que el otro nos dará una referencia de cómo está sonando realmente nuestra voz.

-Un palmo de distancia al micrófono al locutar

Si grabas con un micrófono de condensador, estás usando una herramienta muy muy sensible. Tanto que ciertas letras pueden provocar un efecto demasiado fuerte, como fustazos que dejan marca en la grabación. Las pes y las eses son los ejemplos más típicos. Pero además, cualquier ruidito que hagas sin querer con la lengua y la saliva puede ser recogido sin piedad.

Por eso, al locutar con este tipo de dispositivos, se recomienda dejar al menos un palmo de distancia entre nuestra boca y el micrófono. Una técnica adicional es ladear levemente el micrófono, unos diez grados, para que el aire que emite nuestra boca no le llegue directamente de frente. Por último es importante utilizar filtro anti-pop.

Locutar frente al micrófono
La distancia ideal al micrófono de condensador es de al menos un palmo.

Eso sí, al alejarse del micrófono, es importante ajustar la ganancia para asegurarnos de que nuestra voz se graba con un nivel suficiente.

-Cómo locutar: aprovechar las pausas

Existe el mito en la profesión de que las respiraciones no deben oírse. Por eso hay quien las sustituye por un silencio, o las corta.

Sin embargo, las respiraciones forman parte de nuestra forma de hablar. Y quitarlas o incluso silenciarlas puede hacer que el resultado sea poco natural o creíble. Más que evitar que se oigan, normalmente ha de buscarse que no llamen la atención.

Pero, ¿y si queremos que la respiración juege un papel en la locución? Un pequeño suspiro antes de una frase de satisfacción puede ser muy expresivo. Y si el guión requiere un susurro sensual, el sonido del aire, en su justa medida puede tener valor expresivo.

-Cómo locutar: enfatizar palabras

Si acentuamos algunas palabras de nuestro discurso y otras no, daremos una variedad al discurso que mantendrá la atención del oyente. Y le indicaremos qué es lo más importante de lo que le decimos. El mensaje llegará mejor.

-Cómo locutar: conseguir la fluidez

Cuando acudí a mis primeras clases de locución, me di cuenta de que no era capaz de hacer que mis palabras sonasen fluidas. Por alguna razón, al escuchar cada una de mis grabaciones, había una sensación de pesadez muy llamativa. Lo curioso era que al locutar, yo tenía la sensación de ir muy ligero y ágil, pero eso no se reflejaba en el resultado. El resultado no sonaba a locutor profesional, sino a una persona leyendo.

¿Qué fallaba?

Mi profesor, Carlos Infante, al que entrevisté en una entrada anterior de este blog, me dio la clave.

Al locutar cometía dos errores fundamentales:

  • Ausencia de pausas

Este era el primer defecto de locución que Carlos me señaló. Mis intentos por sonar ágil hacían que yo, intuitivamente fuese eliminando las pausas. Lo hacía todo seguido para evitar la pesadez. Pero curiosamente, el efecto era el contrario. ¿Por aqué?

Hay tres motivos para esto:

  1. Por un lado, el cerebro del oyente necesita respiros. Si no paramos en nuestra locución, sobrecargamos su capacidad procesadora. Y ese sobreesfuerzo genera un peso. Y quien nos oiga acaba con ganas de que nuestra locución termine cuanto antes.
  2. Por otra parte, las personas al hablar hacemos grupos de palabras cortos. Es decir, hacemos muchas pausas en la vida real. Es lo más natural, porque necesitamos coger aire cada cierto tiempo para hablar cómodamente. Además, a veces paramos para pensar.
  3. Por último, la parada es fundamental para introducir cambios en la entonación. Esos cambios son los que hacen que la locución se mueva, que vaya de un lado para otro, que nos divierta y nos atraiga.

Así pues, mi primer problema de fluidez en la locución era no hacer suficientes pausas. Cuando lo corregí empecé a sonar mucho más como un locutor profesional. Pero había otro problema más.

  • Duración excesiva de las sílabas

Es un defecto clásico. A veces queremos locutar de forma tan correcta y tan bonita, que nos pasamos de la raya pronunciándolo todo de manera muy marcada. Así, hay una duración excesiva de las sílabas. Y la locución queda espesa, pastosa, para nada ágil o atractiva. Parece más una clase de español para extranjeros que una locución.

Para ser locutor profesional online, es imprescindible conocer y controlar aspectos técnicos como estos: las pausas, la duración de las sílabas, y unos cuantos otros. La mejor manera de llegar a ellos es formarse.

Ser locutor profesional online: bases y consejos prácticos
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